Delirios de una mente trastornada

Muere un mono azul (sexta y última parte)


Quiso gritar más, pero supo que sería indiferente, se resignó a llorar mientras giraban esta cama de torturas; las lágrimas caían lentamente al suelo. Sin la luz brillante sobre sus ojos, podía ver las baldosas verde pastel del suelo de la sala de Terror -como la nombraban, entre sollozos quebrantados, sus mancillados compañeros.

-Solo una pequeña inyección directamente en las Arterias Espinales Posteriores y listo, su disociación con la realidad terminará. Ya me agradecerá usted, Don Alberto-

Sintió un fuerte pinchonazo en su espalda y luego todo fue colores y figuras.

Cuando despertó, vio las familiares manchas en el techo de su celda. Pensó por un momento que todo había sido una de sus comunes pesadillas, hasta que al intentar levantarse, un escalofrío atacó todo su cuerpo.

La puerta se encontraba abierta, lo cual era extremadamente extraño. Con pasos débiles y torpes caminó hacia ella. El señor B se encontraba, como siempre, sentado en su silla al final del pasillo, viendo la ventana como un tigre ve hacia afuera de su jaula añorando la carne fresca.

Se dirigió hacia el comedor. Para su asombro, no están ahí, todos se veían exactamente iguales… nada había cambiado. Decepcionado, se sentó a la par del ventanal como siempre lo hacía y lloró como no lo había hecho en años, tratando de vaciar este sentimiento de traición. No podía creerlo: su enfermedad no tenía cura.

– Don Alberto- sintió una mano peluda y suave sobre su hombro. – Don Alberto- limpió sus lágrimas con su camisa. Tendría que ver al Doctor X a la cara, tendría que decirle que todavía estaba loco…

Levantó la cara.

mono azul

-Doc…- Un gran mono azul sin cabeza se encontraba en frente suyo.

-¡JAJAJAJAJAJA!…aha aha… ¡JAJAJAJAJAJA! Gracias Doctor X jajajajajajaja-

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2 comentarios

  1. Cierre con broche de oro, y la imagen ayuda demasiado al shock final, demasiado bien elegida.
    Ya lo he venido comentando desde antes, pero ahora que leo la parte final quiero insistir en esto, incluso agradecerte, puedes mostrar esa cosa metateórica que me meto tanto en la cabeza… eso que llaman la función psi, y que tú pones de manera clara, amena, poniendo en dedo en la llaga de cualquier indicio de cordura que presentemos quienes te leemos. Gracias por hacerlo tan comprensible, por cerrar la boca de muchos.
    El juego con la forma está muy agradable y le da mucho “sentido” a las intenciones. Me explico: los colores le dan más imaginación y el toque final de la imagen metida entre el texto fue un detalle interesante.
    Muy buena construcción en general, los personajes, el ambiente, las manchas…
    Claps!! ❤

    26 octubre, 2010 en 12:00 AM

    • Disculpa mi tardia respuesta, me alegra en demasia leer un comentario como el tuyo ya que me hace saber que mis intenciones con este texto fueron alcanzadas. Siempre es ameno saber que el mensaje fue entendido correctamente.

      2 noviembre, 2010 en 6:36 PM

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