Delirios de una mente trastornada

Raices


Me quede en aquella época
en la que te quitabas las medias
y salías a correr por los zacatales.
Hundías tus dedos en la tierra
y querías echar raíces
quedarte quieto
hacer del bosque tu hogar.

Las únicas líneas rectas
eran las que dibujabas
en tu mente
mientras saltabas
con la mirada fija en las raíces,
el musgo en los arboles caídos.

De repente encontrabas una rama
te convertías en mago,
peregrino,
gitano andante
y te sentías ligero
como un animal.

Ahora no tienes raíces
y tus pies están calientes
ahora vives en una caja
y eres demasiado humano

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2 comentarios

  1. Hermoso poema

    27 julio, 2012 en 9:12 PM

    • gracias por comentar y leer

      29 julio, 2012 en 2:20 AM

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