Delirios de una mente trastornada

Río Azul


Me encontré en mí caminar
con un gran basurero,
era grande y certero.

Con curiosidad me interné en él
y pude ver
que era internacional
aunque toda su basura
venía del mismo lugar.

Me pareció ver un poco de oro
pero al acercarme me di cuenta
que era un puto envoltorio
de los que botan las señoritas
en algún podio.

Luego de un rato noté
que fluía, con asombro entendí,
no se podía quedar quieto
en un mismo lugar.

Era un basurero bien triste
pues huía de su propia suciedad.

En vano flores e inciensos le compré,
en vano la basura categoricé
una vez mas se movió
y el olor insoportable volvió,
con montañas pútridas
me cubrió.

Pobre basurero,
se confundió,
pensó poder
sepultar y asfixiarme

Pobre basurero,
se olvido
que trataba con un piedrero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s