Delirios de una mente trastornada

Aclarando la mente para dormir


 

Manos sobre la cabeza
conejo
Me enseñaste
tu pecho
abierto,
latente,
indefenso.

Luego

los espíritus de cuba
te hicieron loba
y yo
experto demacrado
encontré en ti
camaradería.

Intentamos
combatir
el hambre
pero el instinto
travieso
nos hizo morder.

Noche
placer catarata
mojando el suelo

partí…

ahora la flaqueza no me deja dormir.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s