Delirios de una mente trastornada

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Rojo

Dame una noche,
dame 8 horas,
480 minutos,
puedes cronometrarlo o dejarte ir
puedes, inclusive,
si quisieses abrir mi torso,
acariciar mi estómago,
lamer mi hígado
y quitarme el ponzoñoso moho
del destilado cuerpo

Dame una noche,
no importa cuando, donde o porque,
dame hasta que el amanecer
queme tus ojos trasnochados
y las drogas hayan agotado tu cuerpo,
dame hasta que te de goma
y no quieras sentir mas,
nunca mas una salida o puesta de sol a solas

Al fin y al cabo
¿Que son 480 minutos? Si sabes
que el tiempo se relativiza
cuando un cuerpo se acerca a la velocidad de la luz

¿Que es para ti una noche menos?
¿Y cuanto podría ser una noche más?

Te doy mi palabra
la planta de tus pies
seguirá con fervor un carrito invisible de montaña rusa,
por el puro Luzbel
y el alienado Lucifer
que no te olvidaras nunca de lo que una lengua bífida puede hacer

dame una noche
y en las subsecuentes murmuras mi nombre entre sueños


Para Anna

¡Ay! Que pudiera
el Amor ponerse en celo
pues mi pluma
del papel ya no tiene miedo

Y así la tomo
y seguir tomando espero
para regalarle a la historia
la belleza de tus senos

¡Dormir!
dormir eternamente
tambien quisiera
en el mencionado lecho
y entre sus almohadas
escuchar la noche en tu pecho
gritandome entera
que la vida es buena

Mas hoy
solo escucho la espera
susurrando quiero
quiero
quiero

Celosos, pues,
estan la Noche
el Amor
y Morfeo
sabiendo
que mientras el ocaso
me encuentre solo
y sin tu abrazo
no habrá somnolencia
¡No! no mas penitencia

Solo el despertar
iluminado
que escucha
de tus labios
mi deseo.


Callar

Autor Jonathan Cordero

En calma y observando de nuevo
esa pecera, nace en mí
la incesante necesidad del deseo,
siempre llamándote a ti:

Ven amiga, ven compañera
ven ¡oh noche sin sonido!
háblame con todas tus señas.

Trae tu menguante permanencia
que tu grito apagado
será en mi la equivalencia;
de la lluvia lo calado.

Cual Beethoven hare arte
de las blancas, silencio
eterno será mi areté.

Reverbera esa tu penumbra
con el lucero de la tarde.
Mi ortostilo genera umbra
versa, luz ausente arde.

 

Foto tomada de aquí